El profesor P.O. Branemark introdujo en 1988 el concepto de implante cigomático.

Los implantes cigomáticos son una técnica de rehabilitación avanzada que presenta una solución para casos de pérdida de hueso maxilar severa, o, en situaciones, donde procedimientos de injerto de hueso pueden presentar un tratamiento clínico más prolongado y con menores garantías.

Este tipo de implantes toma su nombre del hueso cigomático, que conforma los pómulos. El titanio y el principio biológico de oseointegración es el mismo que el de los implantes maxilares, aunque varían elementos como la densidad del hueso, la situación de los tejidos, angulación, etc. Estas características son las que requieren del cirujano un completo estudio diagnóstico e individualizar la técnica empleada para conseguir una cirugía más conservadora y cómoda para el paciente, y a su vez, son las que demandan la máxima exigencia clínica del equipo implantológico. Es por ello que no todas las clínicas realizan este tratamiento.

 

A nivel estético, masticatorio y funcional ofrece las ventajas de la implantología tradicional, incluso pueden compatibilizarse ambas técnicas dependiendo de la anatomía. Sin embargo la fijación cigomática acorta considerablemente los tiempos de oseointegración y colocación de la prótesis fija.

La cirugía cigomática se realiza íntegramente a través de la cavidad bucal, sin necesidad de ingreso hospitalario ni señales externas. En Clínica Barcia contamos para su mayor seguridad y comodidad con los servicios de sedación de un profesional médico y todas las garantías y experiencia de nuestro personal.