“Restaurar imitando la biomecánica estructural y estética es la esencia de la biomimética odontológica, conservando la vitalidad pulpar y el tejido original”. Pascal Magne.

Las incrustaciones son un tratamiento restaurador de una parte del diente deteriorada por diversos factores como caries severas o empastes inconvenientes, que han disminuido la integridad y funciones de la pieza dental, debiendo ser reconstruida.

Frente a otros tratamientos más invasivos y que disminuyen considerablemente la superficie natural del diente (coronas o empastes de amalgama) las técnicas de incrustaciones y restauraciones de porcelana adherida son la solución más conservadora. El uso de coronas queda relegado a casos de dientes con grandes destrucciones o con poca adhesión.

Los materiales utilizados, tanto cerámicos como resinas, sometidos a pruebas de laboratorio ofrecen mayor durabilidad y resistencia que un empaste normal. Otra ventaja es que el material. debidamente trabajado en boca no produce tensiones indeseables por contracción en las paredes del diente remanente. Ésto es especialmente importante en dientes endodonciados.

Una vez que un diente se restaura con un método invasivo no hay retratamiento posible, excepto repetir la misma restauración hasta imposibilitar el diente.